Ricardo González ( rgonzalez@asdeporte.com )

Transiciones (2° parte)

Las zonas de transición deben estar diseñadas de tal forma que ningún participante pueda obtener ventaja sobre otro independientemente del lugar donde coloque su bicicleta, la entrada y la salida deben estar separadas preferentemente en extremos opuestos y aunque la distancia que recorran sea la misma, la distancia que empujen la bicicleta hacia la salida y la zona de monte, irremediablemente variará de competidor a competidor, pero al llegar de la bicicleta esta ventaja o desventaja se compensará ya que empujarán su bicicleta desde la zona de desmonte la distancia que no la empujaron lo hicieron en la primera transición.

Es muy importante el estudio previo de la zona transición del evento en que se participará..

Este estudio empieza mediante la investigación de la información sobre el evento, ya sea de forma oral, gráfica o escrita proporcionada por los organizadores, también se puede platicar con participantes de ese evento de ediciones anteriores, aunque esto no es del todo confiable ya que hay eventos que cambian sus transiciones por diferentes motivos, de un año a otro, por diversas razones en algunos casos con el objeto de mejorar.

Actualmente casi todos los eventos cuentan con direcciones de internet en donde se puede encontrar información muy detallada, así que hay que darse tiempo para esta labor de investigación como parte de la preparación del evento

Es imprescindible asistir a la junta previa, ya que es el lugar en donde se da la información final que en algunas ocasiones difiere, por motivos muy diversos como seguridad, condiciones climatológicas, mejoras de último momento , etc.y difiere de la información inicial.

La visita física (o de familiarización) a la zona de transición el día previo al evento, o unas horas antes del arranque cuando ya está todo el escenario listo, es una magnífica e insustituible inversión de tiempo. En esa visita habrá que analizar las salidas, las entradas, direcciones de flujos, el tipo de racks que se utilizarán, practicar y probar la colocación de la bici, la ubicación de las líneas de monte y desmonte, así como tomar referencias visuales para orientación.

Hay que subrayar que al día siguiente o más tarde este escenario cuando esté lleno de competidores cambiará de manera radical con todas las bicicletas y el equipo colocados en su lugar, con competidores desplazándose de un lado a otro, con jueces, mucho ruido, nerviosismo, público, etc.

Esto puede ayudar al competidor en la toma de decisiones final de cómo realizar las transiciones.

Es muy buena idea que el entrenamiento de las transiciones esté orientado a las condiciones que se presentarán en el evento que se avecina, como por ejemplo: Si en el siguiente evento se usará wet suit, habrá que practicar su uso y todo lo que esto implique, si la ruta de ciclismo empieza en subida, habrá que practicar la transición natación-ciclismo en un terreno con estas características.

Todo esto ayudará a evitar problemas de adaptación inmediata al cambio de fase en el evento.

Como dato curioso es importante mencionar que entre los atletas elite de distancia olímpica el rango de pulsaciones cuando se encuentran en la zona de transición muchas veces supera a la media que tienen en otras fases de la prueba, sin embargo para los competidores de largas distancias ó de grupos por edad estos momentos son aprovechados para reabastecerse y cubrir algunas otras necesidades.

Para los competidores principiantes es normal que tomen las transiciones como un lugar para darse un respiro, ingerir agua o alimento y darse ánimos.


TRANSICIÓN NATACIÓN-CICLISMO T-1

Es muy importante realizar una inspección visual a conciencia de los accesos, flujo y localización de nuestro lugar antes de ir a la zona de arranque.

La T-1 debe empezar desde los últimos 200-300mts. de la natación.

Se recomienda repasar mentalmente todos los movimientos que se harán al salir del agua, al mismo tiempo que se debe mantener una técnica correcta de natación, permaneciendo en contacto con el nadador de adelante, o en su defecto si no tiene alguien a quien seguir es importante nadar bien orientado hacia la salida.

Ya cerca de la orilla 50-100 mts. es importante incrementar la frecuencia de la patada para crear una mayor demanda de irrigación sanguínea en las piernas, incrementar su temperatura y activarlas adecuadamente para que en el momento correr las piernas respondan de mejor manera.

Hay varias opciones a seguir al terminar la natación y dirigirse a la zona de transición que dependen de las características particulares de cada evento, la mayoría de estos movimientos ya deben estar planeados y algunas veces decididos previamente, aunque siempre puede haber sorpresas sobre la marcha, como algún tropezón, lluvia, corrientes u oleaje inesperado, lo que pondrá a prueba la experiencia y habilidad para tomar decisiones inmediatas que resuelvan el problema.

Ejemplos de acciones:

Levantarse y correr en cuanto las manos alcancen a tocar el fondo del agua.

Al acercarse a la salida del agua voltear para atrás y estar muy pendiente del oleaje para tener una salida rápida, segura y de ser posible ayudarse de éste.

Nadar lo más cerca posible de la orilla cuando el fondo tenga muchas piedras para así reducir al máximo las probabilidades de una lesión.

Quitarse el Wet Suit rápidamente hasta llegar al lugar ocupado en la zona de transición.

Recordar no aventar ni la gorra ni los goggles antes de llegar al lugar ocupado en la zona de transición.

Repasar mentalmente el recorrido desde la salida del agua hasta el monte de la bicicleta.

En caso de tratarse de un evento Elite con drafting reconocer a los triatletas con los que se sale, ubicar donde van los punteros y en consecuencia aplicar el plan correspondiente, además tratar de ser de los primeros en montarse a la bicicleta y colocar los pies dentro de los zapatos sin perder contacto con el grupo.

Después de salir del agua se debe dirigir con decisión al lugar ocupado en la zona de transición.

Lo primero es despojarse de las prendas que ya no se utilizarán y dejarlas en su lugar, tales como gogles, gorra, Wet suit, tapones de oídos, etc. Acto seguido se debe colocar el casco abrochándolo perfectamente, poner los lentes, tomar la bicicleta, sacarla del rack y proceder a correr con ella hacia la salida para subirse hasta llegar a la zona designada para montar en la bicicleta.

En la actualidad casi todos los competidores ya llevan cubierto el torso al llegar a su lugar, de no ser así, hay que ponerse la camiseta de competencia antes de colocar el casco si no quieren divertir a los espectadores ya que algunas veces no es posible ponérsela con el casco puesto. Tampoco hay que olvidar quitarse la gorra de natación antes de poner el casco, aunque esto no está prohibido, no es muy recomendable, sobre todo si hace mucho calor.

Cuando se usa el Wet Suit es importante desarrollar la habilidad para quitárselo rápidamente, ya que de no ser así esto puede ocasionar una pérdida de tiempo importante, para esto se requiere de práctica y algunas medidas como: recortar las piernas a la altura de la mitad de la pantorrilla, utilizar algún lubricante en los brazos, piernas y cuello.

Para ponerse el casco, lentes, correr con la bicicleta y montar en ella existen varias técnicas pero se requiere del entrenamiento correspondiente para dominarlas , uno muy básico es el proceso de abrochar el casco rápida y seguramente.

La opción de ponerse los zapatos de ciclismo, correr con ellos con la bicicleta y mas tarde montar en ella es inusual en los competidores elite aunque en los grupos por edad es la más común, la otra opción de dejar los zapatos de ciclismo pegados a los pedales es la mas rápida pero requiere de más entrenamiento.

Para subirse a la bicicleta se puede hacer de varias maneras:

Haciendo alto total y montar en la bicicleta.

Con la bicicleta en movimiento a baja velocidad pisar un pedal primero al vuelo y posteriormente pasar la otra pierna por arriba del asiento, sentarse y seguir pedaleando, aumentar la velocidad y entonces entoclar o meter los pies a los zapatos.

Con la bicicleta en movimiento a la velocidad de carrera, tomarla del manubrio, brincar, elevar ambas rodillas y caer sobre ella, colocar los pies sobre los zapatos, adquirir alta velocidad y en el momento adecuado meter los pies a los zapatos.

Es importante mantener los pedales en posición horizontal mientras se corre con la bicicleta, ya que de no hacerlo se corre el riesgo de que alguno de los zapatos, pegados a los pedales golpee en el piso y se despegue del pedal, esto se puede conseguir asegurándolos con ligas, cinta adhesiva o alguna otra cosa que al momento de empezar a pedalear ni posteriormente estorbe.

El siguiente paso será poner los pies adentro de los zapatos cuando se dé él momento adecuado, este paso entre más rápido se pueda hacer es mejor. Un buen momento es una recta o una bajada sin curvas pronunciadas y con poca pendiente. Un mal momento sería tratar de meter los pies en los zapatos en una subida, cuando hay mucho tráfico, en una zona de curvas, en bajadas peligrosas o a baja velocidad.

En algunos casos en triatlones de distancia olímpica en la categoría elite algún competidor nunca metió los pies a los zapatos por diversas razones, sin embargo no perdió contacto con el grupo.